
El Bullying ha dejado de ser un problema escolar para convertirse en una “CRISIS SOCIAL”, donde no solo se ha normalizado la violencia, sino que afecta la identidad del niño, su vida, la salud mental, provocando un TRAUMA SEVERO y sobre todo transforma su percepción social ante un mundo cruel e injusto.
¿Son estas experiencias las que hoy me hacen meditar sobre el aprendizaje socio emocional humano?
Ningún niño nace siendo agresivo o violento, nadie nace gritando, y menos nacemos con odio relacional. Algunos, por circunstancias de familias disfuncionales, aprendieron a comportarse para Vivir sobreviviendo a sus circunstancias. Un patrón que se refleja no solo en un salón, sino que trasciende hoy en las Redes Sociales llamado “Cyberbullying”, donde la falta de limites y reglas solo dan acceso a los juegos que promueven la violencia, el niño sigue siendo atacado, burlado y secuestrado por el tormento de los que hoy se llaman los fuertes, los líderes y los que son protegidos por un sistema injusto. Además, hablemos del bullying “Ghosting” o Fantasmeo, una nueva tendencia que pasa de manera silenciosa, desapercibida e ignorada por los que están al frente de nuestros hijos. Una exclusión relacional del rechazo que causa una herida muy dolorosa en la edad noble, este comportamiento es una patología antisocial y psicopatía en muy peligrosa para una sociedad.
Los Maestros y escuela quienes se suponen deben de estar en primera línea de fuego, nunca miran, no saben y nunca se dieron cuenta de lo ocurrido esto se llama “Pecado por omisión”, voltean su cara ante el dolor ajeno del que es mas vulnerable. Es allí que los Padres debemos de tomar la LÍNEA DE VIGILANCIA para ser preservadores de la integridad, física, mental y espiritual de nuestros hijos ante tan inminente crisis social de bullying al que nos enfrentamos en este milenio. Nos debemos de empoderar con Conocimiento sobre la problemática, siendo observadores de las señales rojas como un niño atormentado, temeroso y silencioso que nos indican que la vida de nuestro hijo puede estar en peligro de bullying, un desorden alimenticio, una depresión severa, una tristeza inesperada, una ira inexplicable, una soledad injusta. Como padres debemos actuar de manera efectiva para reportar lo que está ocurriendo. Necesitamos ser el refugio de amparo para que nuestros hijos nos puedan comunicar lo que les afecta emocionalmente, darles herramientas de resolución de conflictos y practicar la empatía que necesitamos como seres humanos para vivir en compasión. Nuestra responsabilidad es vivir vigilantes de las circunstancias de nuestros hijos y su salud mental es parte de su desarrollo, padres usted es el primer responsable por velar por la integridad moral y social de su hijo en un entorno seguro, digno de un crecimiento integral.
El bullying se ha llevado la vida de muchos niños en suicidio cifras como 260.000 vidas en el 2025 en USA en las Estadísticas mundiales, debido a que los padres viven ocupados, distraídos y ocupados en ser exitosos en un mundo lleno de prioridades en desorden. Por eso Dios nos llama a buscar su orden, su revelación y su guía para proteger y darle un sentido a la familia. Instruye al niño en el camino correcto y aun en su vejez no lo abandonará. Proverbios 22:6
Kiria Cora
Directora y Fundadora de “The Cora Foundation”
www.dilenomas.org
“Nadie Merece ser Acosado”
