
El Pleno del Ayuntamiento de Madrid ha dado un paso significativo al aprobar de manera provisional la modificación del Plan General, que permitirá la transformación de los terrenos de la antigua fábrica Borondo en Puente de Vallecas en un nuevo desarrollo urbano. Este ambicioso proyecto, conocido como «Tubos Borondo», se extenderá sobre más de 137.000 metros cuadrados en el barrio de Palomeras Sureste y contempla la construcción de 1.400 viviendas, así como la creación de zonas verdes y equipamientos públicos.
La aprobación se logró con el apoyo del Partido Popular y Vox, mientras que el PSOE se abstuvo y Más Madrid votó en contra. Borja Carabante, delegado del área de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, destacó la importancia de mejorar la infraestructura viaria y la colaboración con la Comunidad de Madrid en este aspecto.
La mayor parte del terreno proviene de la antigua fábrica de prefabricados de hormigón Borondo, cuyas instalaciones fueron demolidas en 2021 y que actualmente se encuentran desocupadas. Este nuevo desarrollo busca eliminar las barreras físicas que separan distintos barrios y facilitar la conexión con puntos clave como el Campus Sur de la Universidad Politécnica de Madrid, el Hospital Infanta Leonor y el Centro Deportivo Municipal Palomeras, promoviendo así una mayor accesibilidad en la zona.
El proyecto incluye la reconfiguración de la calle de la Arboleda, transformándola en un espacio público que favorecerá el tránsito peatonal y ciclista entre el campus universitario, el Pueblo de Vallecas y el intercambiador de Cercanías Vallecas y la estación de Metro Sierra de Guadalupe.
En el ámbito residencial, el desarrollo contempla la creación de 1.400 viviendas, de las cuales el 35% estará destinado a algún tipo de protección pública, superando el mínimo legal del 20%. La planificación urbanística prevé la construcción de manzanas con edificios de diversas alturas y tipologías, rodeados de amplias áreas verdes.
Además, el proyecto integrará iniciativas de movilidad sostenible, nuevos espacios residenciales, zonas verdes, y equipamientos tanto públicos como privados. También se prevé la creación de un campus de investigación y una residencia para estudiantes, buscando establecer una nueva centralidad urbana que priorice la sostenibilidad y la integración funcional.
Dentro de este marco, se planea la regeneración del entorno del Hospital Infanta Leonor, que incluirá la creación del denominado Campus de la Salud y tres grandes zonas verdes: un parque público, otra conectada con el Bosque Metropolitano y un espacio terapéutico destinado a pacientes y vecinos.
