
La Consejería de Educación, Ciencia y Universidades de la Comunidad de Madrid está trabajando activamente para acelerar la resolución del contrato con la empresa encargada de las obras de ampliación del CEIP Yvonne Blake en Fuenlabrada. Estas obras se encuentran paradas desde febrero debido a problemas de liquidez de la empresa adjudicataria. La Consejería busca poder relanzar la licitación y finalizar los trabajos necesarios para que el centro educativo esté listo para el curso 2027-2028.
La situación ha sido objeto de preocupación por parte del Ayuntamiento de Fuenlabrada, que ha denunciado que las obras llevan casi ocho meses sin avances y aún no hay una fecha definida para su reanudación. La edil de Educación, Ana María Pérez, del PSOE, ha enviado recientemente una carta a la Consejería solicitando información sobre el estado de la tramitación para resolver el contrato con la empresa actual y sobre la nueva licitación que se prevé realizar.
Compromiso con la reactivación de las obras
La Consejería ha confirmado que el proceso de resolución del contrato está en marcha. Tras la denuncia de la edil, Pérez ha expresado su frustración al recibir la misma respuesta en su última comunicación con el viceconsejero. “Seguimos en la misma situación, en la tramitación administrativa para cancelar el contrato. No tenemos más información”, explicó Pérez, quien planea enviar otra carta en octubre para seguir presionando por una solución.
Las obras de la tercera fase de ampliación del CEIP Yvonne Blake son cruciales, ya que permiten la construcción de un gimnasio y una biblioteca, elementos esenciales para el correcto funcionamiento del centro. Actualmente, los estudiantes se ven obligados a adaptar espacios como el comedor y un aula de psicomotricidad para llevar a cabo sus clases, lo que evidencia la necesidad urgente de completar las instalaciones.
Preocupaciones sobre el futuro del centro educativo
A pesar de los esfuerzos de la Consejería por resolver la situación de manera expedita, la concejala Pérez ha señalado que existe un riesgo real de que las obras no se terminen ni siquiera para el próximo curso escolar. “Estamos en un punto crítico. No solo es este curso, sino que también podríamos enfrentar problemas en el 2027-2028 si no se resuelve pronto”, advirtió, subrayando la importancia de acelerar los procesos administrativos.
La Consejería ha manifestado que, en caso de ser necesario, se realizarán trabajos de adecuación en las instalaciones para atender cualquier necesidad de escolarización que pueda surgir mientras se resuelve la situación con la empresa. Sin embargo, Pérez insiste en que es fundamental actuar con rapidez para evitar más retrasos y garantizar que los estudiantes cuenten con las instalaciones adecuadas en el tiempo previsto.
