
La Policía Nacional ha llevado a cabo la detención de cinco mujeres en un distrito de Madrid, en relación con su supuesta participación en una red criminal dedicada a la explotación sexual de mujeres en situaciones de vulnerabilidad. Esta operación ha resultado en el desmantelamiento de un prostíbulo que, según las investigaciones, había estado en funcionamiento durante más de once años.
Las víctimas eran forzadas a trabajar en condiciones extremas, sin descanso y con disponibilidad constante, incluso en situaciones de enfermedad o durante su periodo menstrual. Además, se reportan amenazas, coacciones y un trato humillante dentro de un sistema organizado de control y explotación.
Estructura jerárquica y control de las víctimas
La Jefatura Superior de Policía de Madrid ha indicado que la investigación se inició el 19 de enero tras detectar la existencia de esta organización. El prostíbulo contaba con una estructura jerárquica, una página web propia y una gestión completamente planificada de sus actividades.
Una de las detenidas era la encargada de dirigir el negocio, visitando el local varias veces al día para supervisar las operaciones y recoger los ingresos. Además, existían encargadas por turnos que se encargaban de gestionar citas, atender llamadas, cobrar por los servicios y coordinar a las mujeres involucradas.
Prácticas de explotación y control
Las víctimas eran publicitadas en páginas especializadas, donde se mostraban fotografías, disponibilidad y tarifas. Se implementaban prácticas de fidelización y descuentos, así como mecanismos de control que incluían situaciones de especial degradación.
Entre las prácticas investigadas se encuentra la obligación de realizar servicios bajo condiciones de máxima presión, además de participar en dinámicas de explotación económica que limitaban aún más su capacidad de decisión.
Consumo de drogas y coerción
La investigación ha revelado que, en ciertos casos, se obligaba a las mujeres a consumir drogas junto a los clientes si estos lo solicitaban. En algunos servicios a domicilio, también se les podía forzar a transportar sustancias estupefacientes.
Los agentes han señalado que estas prácticas contribuían a aumentar la dependencia y vulnerabilidad de las víctimas dentro de la organización, perpetuando así el ciclo de explotación.
Desmantelamiento de la red y liberación de víctimas
El 19 de marzo se llevó a cabo la entrada y registro del inmueble, donde se intervinieron teléfonos móviles, un ordenador, dinero en efectivo y diversa documentación relacionada con la actividad del prostíbulo.
Durante la operación, se prestó asistencia a varias mujeres, de las cuales cinco fueron liberadas. Además, el local fue clausurado y se bloquearon cuentas bancarias vinculadas a la red. Las cinco detenidas han sido puestas a disposición judicial como presuntas responsables de delitos de organización criminal, prostitución coactiva y blanqueo de capitales.
Más sucesos en la Comunidad de Madrid

