
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha revelado su intención de reformar la Ley Forestal y de Protección de la Naturaleza, con el objetivo de prohibir el uso de arizónicas y destinar un millón de euros a la sustitución de estas plantas en cerramientos cercanos a áreas forestales por especies más resistentes al fuego. Este anuncio se realizó en el municipio de Tres Cantos, un año después de un devastador incendio que afectó gravemente a la zona de Soto de Viñuelas, resultando en la pérdida de una vida y la devastación de aproximadamente 2.000 hectáreas.
Durante su visita a una familia que sufrió las consecuencias del siniestro, Díaz Ayuso destacó la lección aprendida: «Las arizónicas y otras especies resinosas contribuyen a la propagación del fuego». A un año del incendio, la familia visitada ya ha podido regresar a su hogar tras haber sido recuperado.
Los cambios propuestos en la normativa incluirán la prohibición de plantar arizónicas y especies resinosas en una franja de 400 metros en áreas de interfaz urbano-forestal. Con esta medida, la Comunidad de Madrid se posiciona como la primera región en implementar tal restricción. La normativa también busca fortalecer el papel de los montes madrileños en la conservación de la biodiversidad, la fijación de carbono, la protección del suelo y la regulación del ciclo del agua.
En las zonas más afectadas, los setos de arizónicas facilitaron la rápida propagación del fuego durante el incendio. Desde entonces, se ha colaborado con el Ayuntamiento de Tres Cantos para reemplazar estas plantas por especies autóctonas más adecuadas. En este esfuerzo, se han entregado 3.400 plantas, de las cuales 1.600 son especies nativas como madroños, majuelos, endrinos, jaras, laureles, coscojas y espinos.
Asimismo, ha concluido la restauración de las 116 hectáreas del Monte de Viñuelas, que sufrieron daños significativos durante el incendio. Este proyecto, iniciado en octubre de 2025 con una inversión de 403.198 euros, se ha enfocado en la recuperación del ecosistema y en la prevención de daños irreversibles al suelo. Las medidas implementadas han buscado frenar la erosión y evitar el arrastre de cenizas hacia ríos y cuerpos de agua, así como facilitar el rebrote de encinas.
Además, se han llevado a cabo acciones específicas para promover la biodiversidad, tales como la creación de refugios para reptiles y anfibios, la construcción de charcas y la instalación de barreras naturales para retener la escorrentía. También se han preservado árboles quemados de gran tamaño, que servirán como posaderos para aves, contribuyendo así a la recuperación del ecosistema.
