
La tasa de abandono escolar en la Comunidad de Madrid ha alcanzado un nuevo mínimo histórico del 7,59%, lo que representa una disminución de casi un 15% en comparación con el mejor dato anterior de la región, que se situaba en el 8,9%. Este porcentaje también se encuentra notablemente por debajo de la media nacional, que es del 13,04%, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) derivados de la Encuesta de Población Activa del primer trimestre de 2026.
La reducción de este indicador es significativa, ya que ha disminuido dos puntos respecto a la anterior EPA, que registraba un 9,6%. Además, la tasa de abandono escolar en Madrid se mantiene por debajo del objetivo europeo del 9% para 2030. Desde el inicio de la legislatura en 2019, el abandono escolar ha disminuido en más de un tercio, con una reducción del 36%, mientras que a nivel nacional, la disminución ha sido de solo 0,7 puntos.
En un contexto nacional, La Rioja (18,6%), Murcia (16,8%) y la Comunidad Valenciana (16,3%) presentan las tasas más altas de abandono escolar, mientras que Galicia (6,9%), el País Vasco (6,4%) y Navarra (6,1%) muestran los mejores resultados.
El abandono temprano de la educación se mide como el porcentaje de jóvenes de entre 18 y 24 años que no han completado la educación secundaria de segundo ciclo y que no están inscritos en ningún tipo de formación. En comparación con otras comunidades, Aragón tiene una tasa del 16,24%; Canarias, del 15,93%; y Cataluña, del 15,03%. En contraste, Madrid se sitúa entre las regiones con las tasas más bajas, junto a Cantabria, que registra un 7,09%.
El gobierno regional ha afirmado que este récord en la tasa de abandono escolar respalda su compromiso con una educación de alta calidad, priorizando la libertad de elección para las familias y ofreciendo una atención más personalizada a los estudiantes. Entre las medidas implementadas para mejorar estos resultados se incluye la reducción del número de alumnos por aula. En el curso 2025/26, el tamaño de las clases en 1º de Primaria y en el segundo ciclo de Infantil ha pasado de 25 a 20 estudiantes, y en 1º, 2º y 3º de Educación Secundaria Obligatoria, de 30 a 25. Además, se han incorporado 2.725 nuevos docentes a los colegios e institutos públicos, lo que representa un incremento del 50% en comparación con el año académico anterior.
