Por qué se construyó El Escorial: la victoria de San Quintín y San Lorenzo

Felipe II decidió erigir el monasterio de San Lorenzo de El Escorial para conmemorar la victoria de San Quintín, lograda el 10 de agosto de 1557, día de San Lorenzo, y puso el edificio bajo el patronazgo de ese santo.

Por qué se construyó El Escorial

Según la guía de la exposición de Patrimonio Nacional sobre el monasterio, Felipe II (1527-1598) quiso conmemorar la victoria de San Quintín (Francia), que tuvo lugar el 10 de agosto de 1557, día de San Lorenzo. El rey había participado él mismo en aquella jornada.

Con ese fin decidió erigir un edificio de grandes proporciones que tuviera como patrono a san Lorenzo, uno de los primeros mártires cristianos, nacido en Huesca en el siglo III.

Por qué hay tantas imágenes de san Lorenzo

Por esa elección, las imágenes del santo pueblan el edificio, empezando por su fachada principal. Patrimonio Nacional explica también que el retrato de Felipe II armado, obra de Antonio Moro, lo representa con la armadura que usó en San Quintín. Fue una de las pinturas más importantes que el rey regaló al monasterio.

En la Iglesia Vieja del monasterio se exponía el Martirio de san Lorenzo, de Tiziano, que la guía describe como la pintura principal del artista para El Escorial.

Quién lo diseñó y cuándo se levantó

DatoDetalle
Inicio de las obras1562
Primera piedra1563
Diseño originalJuan Bautista de Toledo, fallecido en 1567
ContinuadorJuan de Herrera, su discípulo
PlantaRectángulo de 207 x 162 metros
NúcleoBasílica de planta central, con cúpula sobre tambor

Herrera terminó las obras arquitectónicas con un estilo propio, que mezcla el lenguaje clásico a la italiana con elementos flamencos, como las cubiertas empizarradas. Hoy se conoce como «herreriano».

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Mausoleo, biblioteca de reliquias y refugio

La guía recuerda que el monasterio se concibió como mausoleo de la dinastía austriaca. Felipe II quiso que su arquitectura acogiera los cuerpos de sus familiares difuntos y las obras de arte allí reunidas. Para ello se emplearon formas geométricas sencillas, como el cubo, la esfera y la pirámide, que aludían a la perfección y la sabiduría divinas. El Escorial se presenta como una nueva «Ciudad de Dios», según proponía san Agustín.

El rey reunió además más de siete mil piezas en su colección de reliquias. Los tapices de La construcción del Arca de Noé, de Michel de Coxcie, aludían a la idea de El Escorial como arca: lugar de refugio para las almas, las reliquias y las obras de arte religioso, amenazadas por los protestantes, según Patrimonio Nacional.

Un monasterio con arte en toda la región

Felipe II instaló las obras de Tiziano en El Pardo, el Real Alcázar de Madrid y El Escorial. Los grabados de Pedro Perret sobre dibujos de Herrera, con los diseños del edificio, se conservan en la Real Biblioteca del Palacio Real de Madrid.

Fuentes