Amigos y vecinos rinden homenaje a Maricarmen un mes después de su fallecimiento

Este sábado, familiares, amigos y vecinos se reunieron para rendir homenaje a Maricarmen Abascal, una mujer de 87 años que falleció hace un mes en el hospital tras ser desahuciada de su hogar en la calle Sainz de Baranda, en Madrid. Este lugar, donde pasó la mayor parte de su vida, se convirtió en el símbolo de su lucha por el derecho a la vivienda. Durante el acto, que tuvo lugar en el número 46 de dicha calle, se colocaron crisantemos púrpuras y amarillos, así como una pancarta que decía «Maricarmen no te olvidamos».

Entre los asistentes se encontraban la portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Madrid, Reyes Maroto, y la presidenta del PSOE de Madrid, Paca Sauquillo, quienes se unieron a las decenas de personas que exigieron que no haya «ni una Maricarmen más», un mensaje que resonó en varias pancartas durante el evento. Organizado por el Sindicato de Inquilinas, la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid y la Asociación Vecinal Retiro Norte, este homenaje también contó con la presencia del primo de Maricarmen, Vicente Losada, así como de amigos y vecinos que quisieron rendir un «pequeño homenaje» a su memoria.

Un legado de lucha por la vivienda

Maricarmen, quien falleció el 7 de octubre, había sido desahuciada catorce días antes de su muerte, un evento que desató protestas en favor del derecho a una vivienda digna en España. Su tenaz lucha, en colaboración con el Sindicato de Inquilinas, por permanecer en su hogar, culminó en una acampada en la emblemática Puerta del Sol de Madrid, que fue disuelta recientemente. Este movimiento llevó al Gobierno a aprobar dos decretos que, lamentablemente, fueron derogados por el Congreso, lo que a su vez aceleró un adelanto electoral.

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Maricarmen contaba con un contrato de alquiler de renta antigua, originalmente firmado por su padre y posteriormente transferido a su madre. Sin embargo, la empresa Urbagestión, que adquirió el inmueble, consideró que el contrato estaba extinguido y estableció un nuevo precio de alquiler que Maricarmen no podía asumir. Su imagen siendo retirada de su vivienda en camilla y trasladada al hospital Gregorio Marañón fue un catalizador para las protestas. En medio de las movilizaciones, la propiedad del piso llegó a un acuerdo que permitiría a Maricarmen regresar a su hogar con un alquiler que no excediera el 30% de sus ingresos netos, pero lamentablemente, no pudo volver a su casa antes de su fallecimiento.

Un mensaje de recuerdo y resistencia

El Sindicato de Inquilinas, en un emotivo mensaje publicado en redes sociales, recordó a Maricarmen: «Hoy hace un mes que nos dejó Maricarmen, una mujer valiente que enfrentó cuatro intentos de desahucio y jamás se rindió. Nosotras nunca te olvidaremos. Hasta siempre». Este acto no solo es un tributo a la vida de Maricarmen, sino también una llamada a la acción en la lucha por el derecho a la vivienda y la dignidad de las personas en situaciones vulnerables.