
El Real Jardín Botánico del Consejo Superior de Investigaciones Científicas ha lanzado un innovador catálogo en línea de su rosaleda, diseñado para facilitar el acceso a una de las colecciones botánicas más emblemáticas del jardín. Esta colección incluye especies de rosas provenientes de Europa, Asia y América, así como variedades híbridas que han marcado hitos en la historia de esta flor.
Con un total de 296 variedades documentadas, el nuevo catálogo proporciona información detallada sobre cada rosa, abarcando aspectos botánicos, históricos y ornamentales. Esta iniciativa resulta especialmente valiosa para investigadores y aficionados a la botánica, tal como subraya la institución.
El desarrollo de esta herramienta digital, que cuenta con el apoyo de la marca Chanel, se basa en un catálogo interactivo anterior en formato PDF lanzado en 2021. La nueva versión, al estar disponible en línea, permite actualizaciones constantes conforme se modifique la rosaleda, ya sea por la inclusión de nuevos ejemplares o la desaparición de otros.
El equipo de comunicación del jardín, liderado por Marisa Esteban y Juan Carlos Hernández, ha trabajado durante varios meses en este proyecto, que fue desarrollado por la empresa Non Serial. Esta plataforma avanza en la documentación y promoción de este importante patrimonio vegetal.
Las fichas del catálogo, acompañadas de fotografías tomadas por Esteban, incluyen información recogida de los rótulos de la rosaleda, como la sección, el grupo, el obtentor, el año de introducción y el país de origen, además de descripciones sobre la flor y el arbusto, notas históricas y detalles sobre su fragancia.
Los usuarios pueden acceder a la información de forma sencilla, ya sea por orden alfabético o mediante la localización de las rosas en el jardín. La rosaleda se ubica en los cuatro cuadros centrales de la Terraza Baja, adyacente al Paseo del Prado y la Puerta del Rey. Su diseño actual data de la restauración del jardín llevada a cabo entre 1979 y 1981, cuando se destinó un espacio de aproximadamente 2.800 metros cuadrados para albergar una colección de rosales antiguos, especies silvestres y variedades de notable interés histórico y ornamental.
La mayor parte de esta colección proviene de la donación realizada en 1977 por doña Blanca Urquijo, quien había reunido una notable colección a lo largo de los años. A esta donación se han sumado nuevas incorporaciones, destacando entre ellas la colección de rosas silvestres ibéricas, que se añadió en 2016 como parte de un proyecto de recolección y conservación, con el objetivo de representar la diversidad del género Rosa en la península ibérica. Esta colección se organiza en diez secciones: Pimpinellifoliae, Gallicanae, Caninae, Carolinae, Cassiorhodon, Synstylae, Chinensis, Banksianae, Laevigatae y Bracteatae.
