
El avance de las obras del Paseo Verde del Suroeste obligará a cortar por completo el túnel de salida de la A-5, en sentido Badajoz, del 3 al 24 de agosto. Esta actuación forma parte del soterramiento de la autovía y permitirá dar un paso clave para conectar el nuevo túnel con el subterráneo de la M-30 que discurre bajo la avenida de Portugal.
El Ayuntamiento de Madrid llevará a cabo estos trabajos durante el mes de agosto, un periodo de menor intensidad de tráfico del año, con el fin de reducir las afecciones a la circulación. Durante las tres semanas de corte, se realizarán dos actuaciones principales: la demolición de una losa de hormigón y la instalación de 14 vigas de grandes dimensiones.
Penúltimo paso para conectar los túneles
La intervención permitirá avanzar en la conexión entre el nuevo subterráneo del Paseo Verde del Suroeste y el túnel existente de la M-30 en la avenida de Portugal. Para ello, será necesario demoler la losa de hormigón de la rampa de salida del túnel de la M-30, adecuar el desvío provisional y colocar 14 vigas de 30 metros de longitud y gran tonelaje.
La losa que ahora se retirará se mantuvo durante fases anteriores de la obra para garantizar el funcionamiento del desvío provisional. Su demolición permitirá excavar y ejecutar una nueva losa a la profundidad de la rasante definitiva, con la que se conectará el túnel actual con la nueva galería.
Instalación nocturna de 14 vigas
La segunda gran operación prevista para agosto será la colocación de las 14 vigas que cubrirán el vano completo entre los estribos norte y sur. El montaje se realizará exclusivamente en horario nocturno durante cuatro noches consecutivas, del 10 al 13 de agosto, ya que las maniobras ocuparán todo el ancho de la calzada del túnel de la M-30 en ambos sentidos.
Las vigas se introducirán en la zona de obras a través del túnel norte, en sentido salida, y se colocarán mediante una grúa de gran tonelaje. Durante esta fase, los conductores no podrán circular desde la M-30 en dirección a la A-5 a partir del desvío con salida a Casa de Campo, que permanecerá completamente cerrado.
Cortes y afecciones al tráfico
El acceso desde la M-30 interior hacia la A-5 en sentido salida también será cortado. El Área de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad ha diseñado un dispositivo especial para ejecutar la operación en el menor tiempo posible y minimizar el impacto en el tráfico rodado.
Para los desplazamientos de largo recorrido desde Madrid hacia municipios cercanos, el Ayuntamiento recomienda varias alternativas. La salida desde Madrid a través de la conexión de la A-5 con la M-30 sur podrá realizarse por la A-42 o por Vía Lusitana, para conectar después con la M-40. También se plantea como alternativa la salida por la calle del General Ricardos para alcanzar la avenida de los Poblados.
Para los vehículos procedentes del norte de la M-30, el itinerario alternativo preferente será la conexión con la A-6, desde donde se puede enlazar con la M-40 y acceder a la A-5 en sentido salida a la altura de Cuatro Vientos.
La previsión municipal es que la obra civil del túnel esté finalizada en septiembre. A partir de entonces comenzarán los primeros pasos para urbanizar en superficie el futuro Paseo Verde del Suroeste. La apertura del nuevo túnel está prevista para finales de año, lo que permitirá enterrar una autovía que desde 1968 separa a los vecinos de Lucero, Aluche y Las Águilas, en el distrito de Latina, de los barrios de Campamento y Casa de Campo, en Latina y Moncloa-Aravaca.
El proyecto permitirá crear un corredor naturalizado de 3,2 kilómetros que conectará con Madrid Río, la Casa de Campo y la Cuña Verde de Latina. Según el Ayuntamiento, con el soterramiento desaparecerán de la superficie los 80.000 vehículos que actualmente cruzan a diario este ámbito, lo que reducirá la presencia del tráfico en superficie en un 90 %, así como la contaminación asociada al tráfico rodado.
El Paseo Verde del Suroeste es considerado por el Ayuntamiento como su principal obra de regeneración urbana, tanto por su impacto económico como por la envergadura de la intervención y los beneficios previstos para los madrileños. La actuación cuenta con una inversión de más de 400 millones de euros y afecta a 100.000 metros cuadrados.

