
La Comunidad de Madrid ha implementado nuevas restricciones para la obtención de la Tarjeta de Transporte Público Personal (TTP), más comúnmente conocida como abono mensual. A partir del lunes, este abono solo estará disponible para aquellos que puedan demostrar su residencia en un municipio de la región o en localidades que forman parte de las zonas tarifarias E1 y E2. Además, los residentes de los municipios incluidos en el convenio firmado con Castilla-La Mancha y Castilla y León también podrán acceder a esta tarjeta.
El anuncio, realizado por el Gobierno regional a través del Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid, estipula que esta normativa entrará en vigor el 15 de junio. Anteriormente, no se requería estar empadronado para utilizar el abono de transporte. Los usuarios que actualmente posean la tarjeta y no estén empadronados no podrán renovarla, ni siquiera en caso de extravío.
Los títulos de transporte seguirán siendo válidos en las localidades de Castilla y León que estén incluidas en los convenios existentes. Los solicitantes deberán presentar un certificado de empadronamiento que acredite su residencia en los municipios mencionados para poder acceder a la tarjeta. Sin embargo, se mantendrá de forma excepcional la expedición de la TTP para aquellos que cuenten con un título que acredite su condición de familia numerosa.
Fuentes de la Consejería de Transportes han afirmado que esta medida no es novedosa, sino que se alinea con lo que establece la Ley del Consorcio Regional de Transportes, la cual indica que las bonificaciones financiadas con recursos públicos deben estar dirigidas a los residentes en Madrid y en las comunidades con convenios. La implementación de esta restricción se había pospuesto debido a limitaciones tecnológicas y al impacto de la pandemia. Ahora, con el sistema plenamente consolidado, consideran que es el momento apropiado para su aplicación. Es importante señalar que alrededor del 94% de la financiación del transporte público proviene de la Comunidad de Madrid y de los ayuntamientos, lo que justifica que estas ayudas se destinen prioritariamente a quienes las sustentan con sus impuestos.
En cuanto a las repercusiones de esta medida, se estima que afectará a aproximadamente el 3,4% de los usuarios, sin carácter retroactivo, por lo que quienes ya posean el abono podrán continuar utilizándolo bajo las condiciones actuales. Esta decisión busca asegurar una gestión responsable y proteger los recursos autonómicos, al tiempo que se mantienen convenios vigentes con Castilla-La Mancha y Castilla y León y se ofrecen alternativas de transporte subvencionadas para quienes no sean residentes.
Sin embargo, la medida ha suscitado críticas. Mónica García, líder de Más Madrid, ha denunciado que esta nueva exigencia de empadronamiento deja fuera a miles de estudiantes, trabajadores y migrantes. Manuela Bergerot, portavoz de la formación en la Asamblea, ha calificado esta acción como parte de una «prioridad nacional disfrazada», argumentando que no se necesita la colaboración de Vox para complicar la vida a los ciudadanos y restringir derechos a través de trámites burocráticos. Para Bergerot, el abono de transporte es un elemento fundamental que debe seguir siendo accesible para todos los ciudadanos desde su llegada a Madrid.
