
El Ayuntamiento de Madrid, a través del Área de Obras y Equipamientos, ha puesto en marcha una de las actuaciones urbanas más relevantes del distrito de Ciudad Lineal en los últimos años: la remodelación integral de la intersección entre las calles de la Condesa de Venadito y Martínez Villergas, un ámbito que se extiende también hacia Torrelaguna y que suma en conjunto unos 14.000 metros cuadrados de superficie de intervención.
El proyecto, con una inversión de 1,1 millones de euros y un horizonte de ejecución que se prolongará previsiblemente hasta la primavera de 2027, se enmarca en la estrategia municipal de transformación del espacio público hacia modelos más accesibles, sostenibles y orientados a la movilidad peatonal. La actuación combina mejoras funcionales del viario con un incremento significativo de las zonas verdes y una renovación completa del entorno urbano.
Una reordenación del espacio para reducir el protagonismo del coche
Uno de los ejes centrales de la intervención es la reordenación del tráfico rodado. El proyecto plantea una redistribución del viario que permita liberar superficie actualmente destinada a la circulación de vehículos para convertirla en espacio peatonal y zonas ajardinadas.
Esta transformación supondrá una reducción de la presencia del vehículo privado en superficie y una reorganización del estacionamiento en el área, con el objetivo de mejorar la fluidez del tráfico y, al mismo tiempo, ganar espacio para el peatón. En paralelo, se rehabilitarán 204 metros de carril bus, una actuación que busca reforzar la eficiencia del transporte público en un entorno con alta densidad de movilidad cotidiana.
La renovación incluirá también la actualización completa de la señalización horizontal y vertical, un aspecto clave para adaptar el espacio a su nueva configuración y mejorar la legibilidad del entorno urbano, uno de los problemas habituales en intersecciones complejas como esta.
Un entorno más accesible y pensado para la vida cotidiana
La intervención no se limita a la movilidad, sino que incorpora una fuerte dimensión social y de accesibilidad. El Ayuntamiento prevé la adecuación de distintos elementos urbanos para garantizar un uso más inclusivo del espacio público.
Entre las actuaciones previstas se encuentran la incorporación de plazas reservadas para personas con movilidad reducida, la mejora de vados peatonales y la optimización de accesos para vehículos en puntos concretos del ámbito. Asimismo, se llevará a cabo la reubicación de puntos de luz y la ejecución de 757 metros de nueva canalización para alumbrado público, lo que permitirá mejorar la eficiencia y la distribución de la iluminación en todo el entorno.
Uno de los puntos más sensibles del proyecto es su impacto en el entorno escolar. La actuación prestará especial atención a la Escuela de Educación Infantil VeoVeo, situada en la zona, donde se ampliarán los espacios de espera y estancia. El objetivo es facilitar recorridos más seguros para las familias y los menores, reduciendo conflictos entre flujos peatonales y tráfico motorizado en las horas de entrada y salida.
Más naturaleza en el corazón del barrio
La dimensión ambiental es uno de los elementos más destacados de esta remodelación. El proyecto prevé un aumento significativo de la infraestructura verde, con un impacto directo en la calidad del espacio público.
La superficie permeable pasará de 39 a 886 metros cuadrados, un incremento sustancial que permitirá mejorar la absorción del agua de lluvia y reducir la escorrentía superficial, uno de los problemas asociados a la impermeabilización del suelo urbano. Paralelamente, la superficie ajardinada crecerá de 39 a 308 metros cuadrados.
El arbolado también experimentará un crecimiento notable: el número de ejemplares pasará de 26 a 89 árboles. Esta ampliación no solo incrementará la presencia de vegetación, sino que también contribuirá a mejorar el confort térmico del entorno mediante la creación de nuevas zonas de sombra, un aspecto especialmente relevante en un contexto de aumento de temperaturas urbanas.
La estrategia de renaturalización se alinea con las políticas municipales de adaptación al cambio climático, que buscan reducir el efecto isla de calor y mejorar la resiliencia de los barrios ante fenómenos meteorológicos extremos.
Renovación del mobiliario urbano y nuevos espacios de estancia
El proyecto contempla además una renovación integral del mobiliario urbano, con el objetivo de modernizar el entorno y mejorar su funcionalidad. Se instalarán 29 bancos, seis bancas de hormigón, dos áreas de juegos infantiles y una fuente de agua potable, elementos que buscan fomentar el uso social del espacio público y convertirlo en un lugar de estancia, no solo de paso.
Al mismo tiempo, se retirarán elementos considerados innecesarios o redundantes, con el fin de simplificar la imagen del entorno y favorecer una mayor coherencia estética. Esta intervención busca reducir la saturación visual y mejorar la percepción de orden urbano.
Pavimentos más sostenibles y mejor integración del espacio
En el ámbito de la pavimentación, el proyecto introduce soluciones que combinan funcionalidad y sostenibilidad. Se utilizarán materiales permeables como adoquines drenantes y losas de hormigón, que permitirán una mejor gestión del agua de lluvia y contribuirán a la reducción del impacto ambiental del entorno urbano.
Estos pavimentos se combinarán con superficies más resistentes en las zonas destinadas al tráfico rodado, garantizando así un equilibrio entre durabilidad, seguridad y sostenibilidad.
Una intervención de largo recorrido para redefinir el espacio público
La remodelación de la intersección de Condesa de Venadito y Martínez Villergas se inscribe en una tendencia más amplia de transformación del espacio urbano en Madrid, en la que se prioriza la movilidad sostenible, la accesibilidad universal y la integración de la naturaleza en la ciudad.
Con un horizonte de ejecución que se extiende hasta 2027, el proyecto no solo busca resolver problemas funcionales del viario, sino también redefinir la relación entre el barrio y su espacio público, apostando por un modelo más habitable, verde y equilibrado.
La intervención en Ciudad Lineal representa, en este sentido, un ejemplo de cómo la planificación urbana contemporánea intenta responder a los retos de la densidad, el cambio climático y la calidad de vida en las grandes ciudades.
