
Pepe Habichuela, un ícono del flamenco, ha fallecido a los 82 años en Madrid, dejando un legado imborrable en la música española. Nacido como José Antonio Carmona en Granada en 1944, su carrera se extendió por más de seis décadas, durante las cuales se destacó tanto en solitario como en colaboración con renombrados artistas como Enrique Morente, Camarón de la Isla, Pepe Marchena y Juanito Valderrama.
Miembro de la prestigiosa dinastía de los Habichuela, Pepe era nieto de Habichuela el Viejo y continuó con la tradición familiar de virtuosos en la guitarra. Su enfoque innovador, que mantuvo la esencia del flamenco tradicional, fue crucial para la evolución de este género a nivel global, especialmente desde la segunda mitad del siglo XX. Junto a figuras como Paco de Lucía, Habichuela fue parte de un movimiento renovador en los años setenta que abrió puertas a nuevas generaciones de artistas flamencos.
Su pasión por la música no solo se limitó a su interpretación; también se dedicó a promover y apoyar a jóvenes talentos, colaborando con artistas emergentes como Marina Heredia, Estrella Morente y Rocío Márquez. Esto refleja su compromiso con la transmisión de la cultura gitana y la dignificación de su legado, labor que fue reconocida con el Premio de Cultura Gitana a la Música, otorgado por la Fundación Instituto de Cultura Gitana.
A lo largo de su carrera, Pepe Habichuela recibió numerosos premios y distinciones que subrayan su impacto en el mundo del flamenco. Entre ellos se encuentran el Premio Maestro del Flamenco del Mediterranean Music Institute de Berklee College en 2015, la Medalla de Oro al Mérito de las Bellas Artes en 2018, el Premio Internacional del Flamenco Manolo Sanlúcar en 2024 y el prestigioso Castillete de Oro en 2025 durante el Festival del Cante de las Minas. Su última distinción fue la Gran Cruz de Alfonso X el Sabio, recibida en 2026, destacando su excelencia artística en un acto presidido por el jefe del Gobierno.
Pepe Habichuela deja tras de sí un legado profundo y una huella indeleble en el flamenco, consolidándose como una de las figuras más influyentes de la música contemporánea española. Su contribución no solo ha enriquecido el panorama musical, sino que también ha abierto caminos para futuras generaciones de artistas.
