
Los docentes de Madrid intensifican sus acciones de protesta. Este viernes, un grupo de profesores se ha encerrado en cuatro centros educativos de Fuenlabrada con el objetivo de exigir a la consejera de Educación, Mercedes Zarzalejo, que inicie negociaciones sobre sus condiciones laborales y las demandas del profesorado. Los encierros se han realizado en los colegios Ramón y Cajal, Carlos Cano y Dulce Chacón, así como en el instituto Carpe Diem. Los participantes planean permanecer en estos centros a lo largo de la noche como medida de presión para obtener una reunión con la Consejería de Educación.
Según uno de los docentes involucrados, alrededor de 50 profesores y algunas familias están participando en el CEIP Ramón y Cajal. En el colegio Dulce Chacón, se estima que el número de personas encerradas asciende a 150. Estas movilizaciones se iniciaron tras una asamblea de zona que tuvo lugar a las 18:00 horas. Los docentes consideran que estos encierros son una manera de mantener la visibilidad de sus protestas y continuar con la huelga indefinida que han mantenido desde el 14 de octubre.
Expansión de las movilizaciones en la región
Las acciones de protesta también se han extendido a otros lugares de la comunidad. Este jueves, unos 40 profesores se encerraron en el IES Numancia, ubicado en Puente de Vallecas, aunque fueron desalojados por la Policía Nacional alrededor de la 1:30 de la madrugada. Además, nueve miembros del comité de huelga llevaron a cabo un encierro en la Dirección General de Recursos Humanos de la Consejería de Educación, buscando establecer contacto con los responsables del departamento que dirige Zarzalejo para tratar sus demandas.
Demandas del profesorado madrileño
Los docentes se encuentran en su cuarta semana de huelga indefinida y han presentado un variado conjunto de reivindicaciones relacionadas con sus condiciones laborales y la calidad de la educación pública. Entre sus solicitudes más destacadas se encuentra la reducción del horario lectivo a 17 periodos semanales en Secundaria y Formación Profesional, y a 22 en Primaria. Asimismo, piden una disminución en el número de alumnos por aula y la incorporación de más personal especializado en orientación y atención a la diversidad.
En el ámbito educativo, los profesores demandan acciones contra la segregación escolar, la recuperación de aulas de enlace y la eliminación del actual modelo de bilingüismo. Las reivindicaciones económicas también son fundamentales, destacando una solicitud de aumento salarial de 600 euros mensuales, así como la equiparación retributiva y un complemento de peligrosidad para aquellos profesionales que trabajan en Educación Especial. Con estos nuevos encierros, el profesorado busca incrementar la presión sobre la Consejería de Educación y abrir un canal de diálogo que permita resolver el conflicto existente.
