
Incremento de Precios de Vivienda en la Comunidad de Madrid: Un Desafío para los Compradores
En la actualidad, el mercado inmobiliario en la Comunidad de Madrid presenta un panorama complejo para los futuros compradores. Según datos recientes, el precio de compraventa de viviendas ha experimentado un notable aumento del 77% desde enero de 2019 hasta mayo de 2026. Esta situación se refleja también en la ciudad de Madrid, donde el incremento alcanza el 65%. Municipios cercanos como Getafe, Leganés, Móstoles y Alcorcón han visto aumentos en sus precios de venta de entre el 64% y el 74% en el mismo periodo.
A pesar de la existencia de deducciones fiscales que podrían beneficiar a los compradores, la realidad del mercado dificulta el acceso a estas ventajas. Actualmente, solo 5.970 de las más de 30.000 viviendas disponibles en la región podrían calificar para una deducción adicional del 10% sobre el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP), que tiene un tipo general del 6%. Para acceder a esta deducción, el precio de la vivienda no debe superar los 250.000 euros, una cifra que, dada la escalada de precios, se ha vuelto casi inalcanzable para muchos.
El ITP, impuesto que debe ser abonado por el comprador de una vivienda de segunda mano, implica que, por ejemplo, la adquisición de una propiedad valorada en 300.000 euros conlleva un pago adicional de 18.000 euros en impuestos dentro de los 30 días posteriores a la compra. Desde 2019, se introdujo una deducción del 10% que reduce la carga fiscal al 4,5% final, pero solo si la vivienda se considera habitual y cumple con el límite de precio mencionado.
Además, existen otras deducciones como un tipo reducido del 4% para familias numerosas y un impuesto significativamente menor del 2% para empresas inmobiliarias que compran propiedades con la intención de revenderlas en un plazo de tres años.
Algunas formaciones políticas, como Más Madrid, han propuesto modificaciones al sistema impositivo, sugiriendo una reducción del ITP al 2% para quienes adquieran su primera vivienda, mientras que el impuesto aumentaría al 20% a partir de la compra de la tercera propiedad. Estas propuestas buscan aliviar la carga fiscal y facilitar el acceso a la vivienda en un entorno donde los precios continúan en ascenso.
