
El Teatro Quique San Francisco, ubicado en el distrito de Chamberí, ha permanecido cerrado al público durante un año tras la finalización de su concesión administrativa en enero de 2025. Desde entonces, el espacio escénico no ha tenido actividad y no se ha emitido un anuncio oficial sobre su reapertura, lo que ha reavivado el debate político sobre su futuro.
El cierre del teatro, que forma parte del Centro Cultural Municipal Galileo, ha sido criticado por el PSOE, que lo califica como un “cierre y abandono”. Por su parte, la Junta Municipal asegura que está trabajando en nuevos pliegos de gestión y que está evaluando un proyecto renovado para el espacio.
Un año sin programación tras el fin de la concesión
El teatro, situado en la calle Galileo 39, tiene una capacidad de 191 butacas dentro de un recinto cultural que puede albergar hasta 350 personas. En abril de 2021, adoptó su actual nombre en honor al actor Quique San Francisco, quien fue vecino del distrito y falleció en marzo de ese mismo año. Hasta enero de 2025, el teatro estuvo bajo la gestión del Grupo Luchana.
Desde que finalizó la explotación administrativa, no se ha llevado a cabo ninguna actividad escénica. Fuentes municipales indican que la Junta de distrito está elaborando nuevos pliegos para abrir un concurso de gestión y que, además, se está considerando la posibilidad de ampliar las plazas y modernizar las instalaciones.
Se denuncia “dejadez” y se pide gestión pública
El concejal socialista Jorge Donaire ha llevado la situación del teatro al Pleno del distrito, solicitando explicaciones sobre lo que considera un año de “cierre y abandono”. Según su opinión, hay una clara “dejadez” por parte de la Junta de Chamberí, así como del Área de Cultura y del Ayuntamiento de Madrid.
Donaire ha criticado la posible orientación del espacio hacia “macroeventos, musicales y concesiones a largo plazo”, un enfoque que considera “poco imaginativo” y desconectado del tejido cultural del distrito. El edil exige una gestión pública, transparencia e implicación del sector cultural y de la comunidad, proponiendo alternativas a través de órganos como el Consejo de la Cultura de la Ciudad de Madrid.
Desde el PSOE se sostiene que la ciudad necesita espacios para la creación contemporánea, así como para compañías jóvenes y proyectos emergentes, más allá de las grandes producciones comerciales.

