Ekaterina Valerieva, psicóloga especializada en trauma, apego y EMDR en Madrid

Ekaterina Valerieva es Psicóloga General Sanitaria, colegiada en Madrid, especializada en trauma, apego y EMDR, y con formación avanzada en IFS. Acompaña a personas que sienten que algo no termina de encajar, que llevan tiempo conviviendo con un malestar que no consiguen comprender del todo o que perciben que determinadas experiencias siguen influyendo en su forma de sentirse, reaccionar o relacionarse.

Su manera de trabajar parte de una idea sencilla: no todo lo que hoy nos hace sufrir apareció para hacernos daño.

Algunas respuestas que actualmente generan malestar tuvieron sentido en otro momento. La necesidad de controlarlo todo, estar pendiente de los demás, evitar determinadas situaciones, exigirse demasiado o desconectarse de lo que uno siente pueden haber sido formas de adaptarse o protegerse cuando no había otros recursos disponibles.

Entender para qué aparecieron esas respuestas no significa resignarse a ellas. Al contrario, permite empezar a relacionarse de otra manera con lo que ocurre por dentro y desarrollar formas nuevas de responder.

Entender lo que nos pasa no siempre basta

Hay personas que llegan a terapia diciendo: «Sé perfectamente de dónde me viene, pero sigo sintiéndome igual».

Pueden saber que no necesitan hacerlo todo perfecto y, aun así, sentir una culpa enorme cuando se equivocan. Entender que una relación actual no es igual que otras del pasado y seguir sintiendo miedo ante cualquier señal de distancia. O tener claro que una experiencia terminó hace años mientras su cuerpo continúa reaccionando como si algo pudiera volver a ocurrir.

Por eso, Ekaterina entiende la terapia como algo más que encontrar una explicación racional.

El trabajo busca conectar lo que ocurre en el presente con la historia personal, las emociones, las sensaciones corporales y los patrones que se han ido construyendo a lo largo del tiempo. No se trata de buscar un trauma detrás de cada dificultad ni de remover el pasado porque sí, sino de comprender qué experiencias siguen teniendo peso y cuáles necesitan ser trabajadas.

Además, cada proceso necesita un ritmo diferente. Cuando existen experiencias traumáticas o una gran dificultad para regular las emociones, no siempre es adecuado profundizar rápidamente en aquello que duele. En ocasiones, antes es necesario desarrollar recursos, ganar estabilidad y construir una sensación suficiente de seguridad.

Trauma, apego y EMDR

Uno de los principales ámbitos de trabajo de Ekaterina es el trauma y las heridas relacionadas con el apego.

Estas experiencias no siempre aparecen en forma de un recuerdo claramente traumático. A veces se expresan como miedo al abandono, hipervigilancia, bloqueo, dificultad para confiar, desconexión emocional, necesidad de tenerlo todo bajo control o reacciones muy intensas ante situaciones que aparentemente no justificarían esa respuesta.

En función de cada proceso, Ekaterina integra EMDR —Desensibilización y Reprocesamiento por Movimientos Oculares— para trabajar experiencias que continúan teniendo una elevada carga emocional.

El objetivo no es olvidar lo ocurrido ni borrar los recuerdos, sino favorecer que esas experiencias puedan integrarse de manera diferente y dejen de condicionar el presente con la misma intensidad.

Una mirada hacia las distintas partes de uno mismo

En su práctica también incorpora elementos de IFS, Sistemas de la Familia Interna.

Este enfoque permite comprender mejor esas contradicciones que muchas personas reconocen dentro de sí mismas: una parte quiere avanzar y otra se bloquea; una sabe que algo no es peligroso y otra siente miedo; una quiere poner un límite y otra teme que hacerlo provoque rechazo.

En lugar de luchar contra estas reacciones o considerarlas defectos, el trabajo trata de entender qué intentan proteger.

Una parte muy exigente puede estar intentando evitar el fracaso. Una parte controladora puede buscar seguridad. Otra puede desconectarse cuando algo resulta demasiado intenso.

Comprender su función permite dejar de vivir el mundo interno como una batalla y desarrollar una relación más amable con uno mismo.

Ansiedad, autoexigencia y regulación emocional

La consulta también aborda dificultades relacionadas con ansiedad, tristeza persistente, perfeccionismo, autoexigencia y un diálogo interno muy crítico.

En estos casos, el objetivo no es aprender a eliminar rápidamente las emociones incómodas. Las emociones forman parte de nuestra manera de orientarnos y entender lo que necesitamos.

A veces, además, no es únicamente la emoción inicial la que genera sufrimiento, sino todo lo que ocurre después: sentir ansiedad y asustarse por sentirla; equivocarse y castigarse internamente; estar triste y exigirse funcionar como si no pasara nada.

En terapia se trabaja para reconocer estos patrones, comprenderlos y desarrollar maneras más flexibles de acompañarse cuando aparece el malestar.

Relaciones, apego y miedo al abandono

Otro de los motivos frecuentes de consulta tiene que ver con las relaciones: dependencia emocional, miedo al abandono, dificultades para establecer límites, necesidad constante de confirmación, conflictos de pareja o patrones que parecen repetirse con personas diferentes.

Ekaterina explora tanto lo que ocurre en los vínculos actuales como la historia relacional de cada persona.

La manera de pedir ayuda, expresar necesidades, confiar o reaccionar ante un posible rechazo no aparece de la nada. También se construye a partir de nuestras experiencias.

Comprender esos patrones ayuda a distinguir mejor qué pertenece a la relación que tenemos delante y qué puede estar conectado con experiencias anteriores.

El objetivo no es dejar de necesitar a los demás, sino poder relacionarse sin tener que dejarse a uno mismo en segundo plano para conservar el vínculo.

Una terapia adaptada a cada persona

Ekaterina no entiende la terapia como la aplicación de una misma fórmula para todos.

En algunos momentos será necesario comprender mejor la historia; en otros, aprender herramientas para manejar el presente, prestar atención a lo que ocurre en el cuerpo, trabajar una experiencia concreta o explorar determinadas dinámicas relacionales.

Las técnicas se adaptan al proceso, no al revés.

El hilo conductor es ayudar a la persona a comprender mejor lo que le ocurre, dar sentido a sus reacciones y desarrollar recursos que le permitan relacionarse consigo misma y con los demás desde un lugar más seguro y flexible.

Ekaterina Valerieva ofrece terapia individual para adultos, atención infanto-juvenil y acompañamiento a familias, además de terapia de pareja. La atención se realiza de forma presencial en Madrid y, en el caso de adultos y parejas, también online.

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