
El Hospital General Universitario Gregorio Marañón, en colaboración con el Centro Residencial para Personas con Esclerosis Múltiple Alicia Koplowitz, ha implementado un innovador modelo de atención basado en telemedicina para pacientes que padecen esta compleja enfermedad. Este enfoque, introducido en 2024 y promovido por la Unidad de Enfermedades Desmielinizantes del servicio de neurología del hospital, tiene como objetivo proporcionar un seguimiento especializado a aquellos pacientes con esclerosis múltiple avanzada y un grado significativo de discapacidad.
El sistema busca mejorar la accesibilidad y la equidad en la atención sanitaria, permitiendo un contacto más cercano entre los profesionales de la salud y los pacientes. La doctora María Luisa Martínez Ginés, quien coordina esta unidad, ha destacado la eficacia y sostenibilidad de este modelo, que ha sido bien recibido tanto por los pacientes como por los especialistas involucrados.
Durante el último año, el Centro Alicia Koplowitz ha brindado atención a 96 pacientes institucionalizados, con el Hospital Gregorio Marañón supervisando de manera especializada a 23 de ellos. Este seguimiento forma parte de un grupo más amplio de aproximadamente 40 pacientes que han recibido atención en algún momento.
Para formar parte de este circuito asistencial, es fundamental que el paciente haya sido evaluado previamente en el Servicio de Neurología del hospital. Cada año, se atiende a cerca de 2,900 pacientes con esta patología, quienes pueden acceder a consultas específicas como planificación familiar y neuropsicología, además de contar con una enfermera de práctica avanzada que atiende a 1,200 pacientes anualmente. El hospital también participa en 25 ensayos clínicos relacionados con la esclerosis múltiple.
El modelo de atención telemática se organiza en dos fases complementarias. En la primera, se lleva a cabo una interacción médica entre el especialista en esclerosis múltiple del Marañón y el personal del Centro Alicia Koplowitz, donde se revisa detenidamente la situación clínica del paciente y sus tratamientos. En la segunda fase, se programan videoconsultas que incluyen la participación del especialista, facilitando así un seguimiento más personalizado.
Para maximizar la eficiencia en el uso del tiempo y los recursos, las videoconsultas se agendan de manera agrupada cada dos meses. Además, el médico del centro cuenta con un canal de e-consulta directa a través del correo electrónico de la Unidad de Enfermedades Desmielinizantes, lo que permite resolver consultas urgentes sin esperar a la programación de una consulta telemática.
A lo largo de 2025, este modelo ha demostrado su efectividad, logrando una notable tasa de satisfacción que supera el 90% entre pacientes y profesionales de la salud.
