
Perder a tu perro o gato no es solo enfrentarse a la realidad de su muerte, sino también a una sociedad en la que era «solo» un perro o un gato. Aunque para ti lo fuera todo.
Sales del veterinario sin él, esperando que el mundo te reciba con los brazos abiertos y te acompañe en lo que es probablemente uno de los días más difíciles de tu vida. Y te encuentras con el choque de realidad. Nadie te pregunta cómo estás, tus jefes no te dan el permiso por fallecimiento y «puedes comprar otro» es una frase que tienes que asumir que escucharás más de una vez. Esta es la verdadera cara del Duelo desautorizado.
¿Qué es el Duelo desautorizado?
El Duelo desautorizado aparece cuando la propia vivencia del duelo se desestima por las características del propio fallecido. Como sociedad, velamos, enterramos y nos despedimos de los otros seres humanos a los que hemos querido en vida. Como sociedad entendemos que ir a tu puesto de trabajo en un momento así no es viable (ni humano) y otorgamos permisos retribuidos de varios días. Recibes durante semanas el apoyo el cariño de los que siguen aquí y te quieren. No atraviesas un cambio tan trascendental para tu vida tú solo. Con las mascotas no pasa lo mismo. Solo los que hemos compartido parte de nuestra vida con un animal sabemos el vacío que arrastra su pérdida.
El dolor de perder a tu mascota: lo que dice la ciencia
La comunidad científica lo tiene claro, el fallecimiento de una mascota sí es para tanto. El vínculo entre las personas y sus mascotas se forma y se mantiene por redes neuronales muy similares a las que aparecen en relaciones de amistad, familia o pareja. Cuando te vinculas con un animal, pasas de la individualidad (yo y el animal), a una experiencia compartida. Se crea una rutina conjunta: la hora del paseo, las visitas al veterinario, los ratos jugando juntos, etc. que es capaz de cambiar completamente la vida de ambos. Además, el entendimiento entre dos especies que tienen formas de comunicarse y estar en el mundo muy diferentes, llega a crear un propio lenguaje en el que ambos os entendéis, incluso aunque no medien las palabras. Tener una mascota, con todo lo que eso implica, requiere un cambio muy grande en la vida de las personas. ¿Cómo no te va a doler aceptar que la vida que habéis creado juntos ya no existirá nunca más?
Ante un dolor tan inmenso la reacción natural y derivada de frases como «ya tendrás tiempo de llorar a alguien de verdad» es, precisamente, evitarlo. No estar en contacto con lo que te duele te da la falsa sensación de que todo está bien. Si no piensas en él, en su muerte y en lo muchísimo que lo echas de menos, atravesar el duelo por la muerte de tu perro parece una tarea relativamente fácil. Pero vivir en automático y no asumir el cambio vital que estás atravesando, es incompatible con transitar sanamente el duelo. Y esto tiene un coste muy alto: la aparición de problemas psicológicos como la ansiedad, la depresión o el duelo prolongado.
Quizás lo bonito del duelo no es hacer como que nada ha pasado. Sino a aprender a rehacer tu vida, llevando por banda todo lo que te ha aportado tu mascota en vida. Y esto es precisamente lo que propone la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT) desde la que yo, como psicóloga especialista en duelo animal, trabajo en terapia. Un modelo teórico que plantea que convivir amablemente con lo que te duele permite, precisamente, que deje de doler.
Cómo superar la muerte de tu mejor amigo: 3 pautas psicológicas
Cada doliente y cada mascota fallecida es única. Y los psicólogos sabemos que se debe abordar cada proceso de duelo teniendo en cuenta las características que lo hacen único. Aun así, hoy me gustaría plantearte tres pequeñas acciones que puedes poner en práctica si estás atravesando el fallecimiento de tu compañero de cuatro patas:
- Crea un ritual de despedida: escribe una carta a tu mascota fallecida, crea un álbum de fotos con recuerdos juntos o construye un pequeño altar que le rinda un bonito homenaje. Al igual que ocurre con las personas fallecidas, dar un último adiós te permitirá darle el espacio que la pérdida de tu gato merece e integrar la historia que habéis vivido juntos.
- Tenlo presente en tu día a día: al contrario de lo que se suele pensar, hablar sobre él, tener una foto suya al lado de tu cama o, incluso, donar sus objetos a una protectora de animales, te acercará a recordarlo desde el cariño y la nostalgia.
- Mantén tu rutina diaria: es normal que los primeros días necesites descansar y desconectar del mundo. Eso está bien. Aun así, intenta seguir manteniendo los pequeños hábitos que ya tenías antes de su partida. Sal a dar un paseo, queda con un amigo al que aprecies, ve esa serie que tanto tiempo llevas queriendo ver, etc.
Convivir con este dolor no es una tarea sencilla. Como fundadora de Marva Psicología y psicóloga en Alcalá de Henares y en terapia on-line, acompaño a personas a transitar el duelo por sus mascotas. Si sientes que la ausencia de tu compañero pesa en tu día a día, estoy aquí para ayudarte. La terapia psicológica puede ser el espacio donde tu dolor sea verdaderamente comprendido.
Puedes ponerte en contacto conmigo o agendar una sesión a través de mi página web www.marvapsicologia.es o en mi cuenta de Instagram @psicomarva.
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