
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, expresó su descontento este sábado hacia aquellos opositores que han invitado a Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid. Este viernes, Ayuso anunció la cancelación de la última etapa de su visita oficial a México, señalando que esta decisión se debe a un «clima de boicot» fomentado por el Gobierno mexicano.
Durante un evento en Bahía de Lobos, en San Ignacio Río Muerto, Sonora, Sheinbaum afirmó: «Es preocupante que haya mexicanos que traen a una española, que recientemente ha reconocido a Hernán Cortés, el conquistador». La presidenta subrayó que Cortés llegó a México con intenciones de invasión, lo que resultó en una historia marcada por la discriminación, violencia y esclavitud. «Aún hay quienes creen que la historia de México comenzó con la llegada de los españoles», agregó.
En este contexto, Sheinbaum defendió su proyecto político, la Cuarta Transformación, argumentando que la riqueza cultural de México proviene de sus pueblos originarios. Destacó la importancia de reconocer la dignidad del pueblo mexicano y su legado cultural diverso. Durante el evento, también firmó un decreto para devolver 239 hectáreas al pueblo indígena yaqui.
La controversia se intensificó el viernes, cuando la Secretaría de Gobernación de México declaró que nunca se intentó impedir las presentaciones de Ayuso en el país. La presidenta de la Comunidad de Madrid había acusado al Gobierno mexicano de «amenazar» a los organizadores de los Premios Platino del Cine Iberoamericano si ella asistía a la ceremonia en la Riviera Maya. La decisión de Ayuso de cancelar su visita y regresar a España está enmarcada en lo que ella considera un ambiente hostil generado por las autoridades mexicanas.
Sheinbaum ha criticado la visita de Ayuso, tildándola de una alianza política con la «derecha internacional» y señalando la falta de comprensión histórica por parte de la política española.
