Carabanchel se opone a la creación de un centro de grandes eventos en Puerta Bonita: opiniones de los vecinos

Los colectivos vecinales de Carabanchel han expresado su firme oposición al proyecto del denominado ‘mini Movistar Arena’, una instalación propuesta por la Comunidad de Madrid para ocupar los terrenos del antiguo campo de fútbol Puerta Bonita. Este nuevo «eventódromo», que se ubicaría a escasos metros del Palacio Vistalegre, ha sido objeto de un comunicado por parte de la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid (FRAVM). Se proyecta que el pabellón tenga una capacidad para albergar entre 5.000 y 7.000 asistentes, lo que ha suscitado un intenso debate entre los residentes de la zona.

En este contexto, la Coordinadora de Asociaciones de Carabanchel ha manifestado su «rechazo frontal» hacia la iniciativa, instando a la comunidad a participar en la sesión plenaria de la Junta de Carabanchel programada para este jueves. Los vecinos han señalado la necesidad de abordar dos décadas de abandono del polideportivo Puerta Bonita y han calificado el proyecto como «innecesario para el barrio».

Un barrio con carencias reales

Los representantes vecinales argumentan que la construcción de este nuevo pabellón no responde a las necesidades de una comunidad que, con más de 150.000 habitantes, carece de equipamientos deportivos y de una piscina pública. Esta situación se agrava aún más en un contexto de olas de calor persistentes durante el verano, consecuencia del cambio climático. Según los vecinos, el campo de Puerta Bonita, que ha estado en desuso desde 2007, podría ser el espacio ideal para satisfacer estas carencias.

Además, subrayan que Carabanchel ya cuenta con un recinto para conciertos, el Palacio de Vistalegre, situado a poco más de 600 metros del antiguo campo, con capacidad para 10.000 espectadores y una sala adicional para algo más de mil personas. Esta proximidad plantea la interrogante sobre la necesidad de un nuevo auditorio en una zona donde ya hay un espacio adecuado para eventos de gran envergadura.

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Inquietudes por el impacto del proyecto

Los colectivos también han señalado que la nueva instalación no ha sido solicitada por la comunidad y advierten que su implementación podría traer consigo ruido, contaminación y problemas de movilidad. En un barrio con alta densidad de población y recursos ya sobrecargados, estos factores podrían agravar aún más la calidad de vida de los residentes.

La Coordinadora de Asociaciones de Carabanchel ha criticado que el proyecto del auditorio parece estar motivado por intereses comerciales, desatendiendo las necesidades de servicios públicos que han sido solicitadas durante años por diversas organizaciones de la sociedad civil en la zona. En un ejercicio de participación ciudadana realizado antes del verano, cerca de 2.500 personas opinaron sobre la mejora de la plaza de Oporto y el uso de los establecimientos abandonados en el área, resultando en que el 69% de los encuestados apoyara la construcción de un polideportivo de gestión pública con piscina en los terrenos del antiguo campo de fútbol.

Perspectivas de movilización vecinal

Ante la posibilidad de que el proyecto avance sin considerar la opinión de los ciudadanos, los vecinos han advertido que se iniciarían movilizaciones en el barrio. Este escenario de protestas reflejaría la creciente frustración de la comunidad, que busca ser escuchada y que sus necesidades sean atendidas de manera efectiva por parte de las autoridades locales y regionales. La situación en Carabanchel pone de relieve la importancia de la participación ciudadana en la planificación urbana y el desarrollo de infraestructuras que realmente beneficien a la comunidad.