
La Policía Nacional ha llevado a cabo una operación que ha resultado en la desarticulación de una organización dedicada a estafas mediante el uso de una técnica conocida como ‘face morphing’. Esta técnica implica la manipulación de fotografías de las víctimas para crear documentos fraudulentos. En el operativo, que tuvo lugar en Madrid, se detuvo a cuatro personas involucradas en esta actividad delictiva.
Los arrestados se especializaban en fraudes relacionados con el alquiler de propiedades y vehículos, utilizando los datos personales y fotografías de las víctimas para fusionarlas con sus propias imágenes, generando así documentos falsificados. A lo largo del último año, se estima que la organización logró obtener cerca de 60.000 euros, además de realizar ventas de documentos falsos a terceros.
La investigación se inició en enero, cuando las autoridades fueron alertadas sobre múltiples estafas en el sector del alquiler de viviendas. Los estafadores utilizaban documentos manipulados que mostraban la identidad de otras personas para llevar a cabo arrendamientos. Los delincuentes pagaban solo el primer mes de alquiler y luego realquilaban las propiedades, recibiendo los pagos completos de los nuevos inquilinos. Este mismo modus operandi lo aplicaban a vehículos de leasing, donde solo abonaban el primer mes y posteriormente eran denunciados por apropiación indebida.
La estructura de la organización era jerárquica y bien coordinada. El líder se encargaba de realizar las falsificaciones, mostrar las propiedades y abrir cuentas bancarias. Su pareja se ocupaba de la promoción de inmuebles y vehículos en línea, mientras que otros miembros se dedicaban a localizar automóviles de alquiler. Además de los ingresos por los alquileres, que rondaban entre 1.500 y 1.800 euros mensuales, también generaban ingresos al crear documentos fraudulentos para terceros, por los cuales cobraban 800 euros.
Los agentes registraron la vivienda de los líderes de la organización, donde encontraron una gran cantidad de documentos, tanto falsificados como auténticos, tarjetas de crédito vinculadas a identidades falsas, ordenadores y dispositivos de almacenamiento que contenían pruebas documentales.
Los detenidos han sido puestos a disposición judicial, enfrentándose a múltiples cargos que incluyen organización criminal, falsedad documental, estafa, usurpación de estado civil y apropiación indebida.
